Después del primer mes usando la base de datos rediseñada, las consultas de inventario pasaron de 12 segundos a menos de un segundo. La migración fue más rápida de lo esperado y el equipo de soporte resolvió cada duda en menos de una hora. Ahora podemos rastrear 500 mil SKUs sin bloqueos. La precisión del inventario subió un 40% en el primer trimestre. Es un cambio tangible que se nota en cada reporte diario.
La comunicación durante la configuración fue clara y directa. Nos explicaron las decisiones técnicas sin rodeos: por qué elegir réplicas distribuidas, cómo manejarían la consistencia eventual y qué esperar en picos de 2 millones de transacciones diarias. El setup tomó tres semanas, pero cada paso estaba documentado. Lo único que ajustaríamos es el tiempo de respuesta en las alertas de stock crítico, que a veces llega con cinco minutos de retraso. Fuera de eso, el sistema funciona como lo prometieron.
Volvimos a contratar a Nicholas Holmes para un segundo proyecto porque el data warehouse que construyeron el año pasado sigue siendo la columna vertebral de nuestros reportes de producción. Esta vez implementaron un modelo estrella con tablas de hechos para eficiencia de máquinas y defectos. Los pipelines ETL nocturnos integran datos de 8 fuentes, incluyendo sensores IoT. Identificamos un 15% de mejora potencial en OEE gracias a los cubos OLAP. La documentación del modelo dimensional es impecable.